Antes de que los primeros excursionistas lleguen al borde de Ijen, el trabajo en el cráter suele llevar horas en marcha. La minería de azufre aquí se remonta a finales de los años sesenta, y durante casi todo ese tiempo se ha hecho de la misma manera: hombres que arrancan a mano el azufre endurecido y lo sacan de un volcán a hombros.
Cómo se obtiene el azufre
El gas sube de las fumarolas que hay junto al lago del cráter. Los mineros lo conducen por tuberías, de 50 a 150 metros de largo según lo publicado, donde se enfría y se condensa. Lo que gotea por el extremo inferior se endurece en un azufre amarillo intenso, que se parte en placas y se carga en un par de cestas colgadas de una vara de bambú.
El azufre se pesa en Paltuding y lo compra PT Candi Ngrimbi, la empresa que tiene el derecho de explotación minera en Ijen. Gran parte se ha destinado al refinado de azúcar, y también se ha usado para vulcanizar caucho y en cosméticos y medicamentos.
La salida del cráter
Una carga completa suele cifrarse en 70 a 90 kilos. Desde las fumarolas, el minero sube unos 300 metros por pendientes de 45 a 60 grados hasta el borde del cráter y luego camina unos tres kilómetros cuesta abajo hasta el puesto de pesaje. El trabajo empieza poco después de medianoche, y lo habitual han sido dos viajes de ida y vuelta al día.
Lo que se paga
Los mineros cobran por kilo, y la tarifa ha subido despacio: se habló de Rp200 el kilo en 2000, Rp780 en 2013, Rp1.000 en 2016 y Rp1.250 en 2023, la cifra más reciente que pudimos confirmar. Con la tarifa de 2023, una carga de 80 kilos valía Rp100.000.
“Apenas gano lo suficiente para comprar comida para mi familia y pagar la educación de mis hijos.”
La protección ha sido básica. Se han repartido cascos, mascarillas y botas, pero en 2013 el Jakarta Post comprobó que muchos mineros no los usaban y que no tenían seguro de accidentes.
“No hay seguro, tampoco BPJS. Si enfermas, lo pagas tú.”
¿Por qué es un trabajo tan peligroso?
El dióxido de azufre pica en los ojos y se agarra a la garganta, y los mineros lo respiran durante horas seguidas. El cráter también puede cambiar sin previo aviso. En 1976, según el Jakarta Post, una emanación repentina de gas habría matado a 11 personas. En junio de 2020 murió un minero llamado Andik después de que se levantara en el lago del cráter una ola de unos tres metros, y se suspendió la minería.
Por qué ahora son muchos menos
Donde antes había cientos de mineros, los informes de 2023 situaban la cifra entre diez y cincuenta. Las razones que se dan son la mala paga, que los jóvenes rechazan el trabajo, los años de la covid y un empleo mejor pagado que surgió en el mismo sendero.
Los carritos
Muchos antiguos mineros suben ahora a los visitantes por el camino desde Paltuding en carritos con ruedas. En julio de 2026, Radar Banyuwangi publicó tarifas de Rp1 millón hasta la cima, Rp500.000 de bajada y Rp1,5 millones ida y vuelta, con dos hombres tirando en la subida y uno en la bajada.
Se gana más que con el azufre, pero los ingresos son menos seguros.
“La minería es una paga segura. Con el carrito todavía tienes que encontrar clientes.”
El cambio ha tenido un efecto secundario que los visitantes notan. A finales de 2025, la oficina de turismo de Banyuwangi dijo que el fuego azul se había debilitado en parte porque ya no había suficientes mineros que cuidaran las tuberías de gas.
Cómo visitarlo con respeto
- Pregunta antes de fotografiar a nadie, y acepta un no. Los expertos en viajes éticos citados por National Geographic aconsejan pedir permiso o no fotografiar a los mineros en absoluto; los críticos llaman "turismo de la pobreza" a las fotos que se hacen a cambio de propinas.
- Recuerda que es un lugar de trabajo. Apártate para dejar pasar a quien lleve una carga, y mantente lejos de las tuberías y las fumarolas.
- Si tomas un carrito, estás pagando a personas que antes cargaban azufre. Acuerda el precio antes de salir.
- Recuerdos de azufre. Desde hace tiempo, algunos mineros hacen pequeñas figuras de azufre para vender a los visitantes. Comprar una pone el dinero directamente en manos locales.
Para la parte práctica de la caminata, consulta nuestra guía del cráter de Ijen. Actualizaremos esta historia cuando se publiquen cifras más recientes sobre la paga y el número de mineros.

